Lo que más duele

El viernes llegó sin fanfarria. Para Ann, era solo otro día para sobrevivir. Se movía como un fantasma por los pasillos de la escuela, su cuerpo presente pero su espíritu a kilómetros de distancia. Apenas notaba el peso de su mochila o las miradas frías de los estudiantes que pasaban. Estaba entumec...

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