Envuelto en nada más que dolor

El aire nocturno quemaba en sus pulmones mientras corría. Sus piernas no se sentían como suyas. El suelo se desdibujaba bajo sus pies, las farolas no eran más que fantasmas pálidos en la distancia. No sabía a dónde iba. Solo sabía que tenía que seguir.

Ann sabía que si dejaba de correr, esa imagen ...

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