Reencuentro y abrazos

Después de largos y lujosos baños perfumados con lavanda, los niños se quedaron dormidos más rápido de lo que ella pudo besarles las mejillas. El agotamiento del viaje, la diferencia horaria y el torbellino de emociones los habían dejado exhaustos.

Apenas se había sentado en el mullido sofá de terc...

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