Tinta y furia

En la foto, Annie estaba agachada para ajustar el zapato de Rosy. La niña se reía, con la cabeza inclinada hacia atrás y los brazos moviéndose de alegría.

Rosy.

Rosy, con sus mejillas regordetas y ojos brillantes.

Rosy, que podría haber sido suya si el destino hubiera sido diferente.

Judith mira...

Inicia sesión y continúa leyendo