La invitación

El salón en la azotea del Club Artema flotaba sobre la ciudad como una corona de vidrio y acero, su silencio roto solo por el susurro del viento y el suave tintineo del hielo en vasos sin tocar. La noche había caído a su alrededor—las estrellas luchaban por ser vistas detrás de la suave neblina del ...

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