Como una oración

—Ann susurraba sus nombres como una oración. Nunca los maldijo ni los insultó, sino que susurraba sus nombres como un reloj roto.

Lee extendió la mano, entrelazando sus dedos suavemente con los de ella.

—¿Y Judith—qué? —preguntó—. ¿Borró todo lo que pasó de su memoria? ¿Te borró de su memoria?

—N...

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