Horas de sangre y silencio

El silencio del baño fue reemplazado por el caos en el momento en que las puertas se cerraron detrás de Alaric y Annie.

Detrás de ellos, Judith yacía extendida en el suelo de mármol, pálida como el lavabo de porcelana, con sangre aún goteando en finos hilos por su muñeca y acumulándose en los plieg...

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