Capítulo 37

KAIA

Adrian estaba recargado contra el marco de la puerta, con una toalla blanca envuelta alrededor de su cintura, el cabello aún mojado por la ducha y el agua goteando por todo su pecho y abdominales.

Rápidamente aparté la mirada y me limpié las manos en los muslos antes de levantarme lentame...

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