Capítulo 50

KAIA

Terminé quedándome hasta que el sol se escondió afuera de la ventana, pintando las paredes con tonos suaves de naranja. Amir aún no había regresado, y Adrien tampoco se había despertado. El dormitorio estaba en silencio, aparte del crujido ocasional del edificio asentándose y el zumbido ...

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