Capítulo 61 61

Considero largarme. Al fin y al cabo, es una petición tonta: ella es un arma en mi arsenal, y yo no me dedico a dar apoyo emocional a la gente que trabaja para mí.

Pero, más que eso, es una petición peligrosa.

Porque si me acuesto a su lado, no hay forma de saber qué podría hacer después.

Sin mir...

Inicia sesión y continúa leyendo