Capítulo 58 DESESPERADO

DANTE

Decidí ir a buscar a Samuel.

Cuando llegué a su casa, tardé varios segundos en tocar la puerta.

Samuel abrió después de un rato.

Su aspecto me sorprendió.

Parecía haber envejecido en cuestión de días; tenía el rostro cansado, los ojos hundidos y esa expresión de quien llevaba demasiado ...

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