63

—¿En serio, eh?

No estaba de humor para andarse con rodeos, por eso Lana hizo un berrinche esta vez. Ya no le importaban las consecuencias, sabiendo que, sin importar qué, el alfa supremo la mantendría con vida. Lana sollozó mientras una lágrima cálida se deslizaba por su mejilla una vez más, debid...

Inicia sesión y continúa leyendo