66

Al acercarse a la enorme ventana y el alfa correr las cortinas, Lana jadeó ante la vista que tenía delante. El jardín delantero de Belle Morte, que hasta la noche anterior estaba enterrado bajo la nieve, había comenzado a derretirse lentamente. Todo se había transformado en un mundo mágico, con la l...

Inicia sesión y continúa leyendo