Capítulo 30 Un placer para la vista

-Yo...yo -todavía estaba luchando por hablar cuando él la empujó hacia abajo. 

El corazón de Charlotte se detuvo al instante.

Con los ojos muy abiertos, agitó los brazos y dejó escapar un fuerte grito. Pero antes de que pudiera darse la vuelta, Ares frenó su caída.

-Débil -sonrió y tiró de ella...

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