Capítulo 35 Primeros auxilios

Abrió la puerta y al instante quedó inundado por su característico aroma. Sin darse cuenta, cerró los ojos e inhaló el aire profundamente, dejando que cada célula de su ser empapara su aroma húmedo. 

Había algo muy adictivo en su olor. 

Algo esclavizante. 

Después de varias caladas, obligó a abri...

Inicia sesión y continúa leyendo