Capítulo 66 Chupetones rojos

Ares ya no pudo soportarlo más, en el momento en que se pronunciaron las palabras, se lanzó para recuperar sus labios. Sus manos subieron y masajearon sus pechos, provocando un largo gemido. 

Ya cansado de este juego de espera, Ares la levantó de la ventana y rápidamente la llevó a la cama. La empu...

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