Capítulo 95 Anhelaban su dolor

Ares abrió la puerta y dobló ligeramente su alto cuerpo para entrar a la celda. La habitación oscura estaba iluminada por una bombilla de cero vatios que colgaba del techo. 

Un hombre estaba atado contra la pared, con la barba pintada de rojo sangre y la camisa desgarrada. 

El cautivo estaba miran...

Inicia sesión y continúa leyendo