Capítulo 10 Capítulo 10.- En el coche

No pude evitar una risa pequeña, nerviosa.

Camilo la escuchó y su expresión se suavizó apenas.

—Ahí estás —murmuró—. Esa versión tuya me gusta más.

—No te acostumbres.

—Demasiado tarde.

Llegamos frente al edificio de la importadora y el coche se detuvo. Ninguno de los dos se movió de inmedi...

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