Capítulo 16

Después de confirmar que todos mis hombres siguen en sus posiciones y que todo marcha tan bien como se puede esperar entre delincuentes, me meto en la cocina. Si no estuviera trabajando, ya me habría tirado un whisky. Pero... en su lugar, me conformo con un vaso de agua helada. Luego escucho un albo...

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