Capítulo 32

Creo que acabo de rozar la muerte por tercera vez, si no fue más. Honestamente, hubiera preferido que ella nunca abriera la maldita puerta; al menos Vic habría avisado antes de aparecer. Definitivamente, hoy va a arrancar de un tajo cada parte de mí que hizo feliz a su hija. Hace media hora, me dejó...

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