Capítulo 39

Entramos a la casa de Karlo, pero tras revisar cada rincón, no hay ni sombra de Trinity. Vaya, ni un alma. Esto no tiene sentido; ¿por qué demonios dejaría Karlo su guarida completamente vacía? Claro, el tipo no es el más brillante, así que tampoco es que me tiemblen las piernas. Pero igual, ese imb...

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