Capítulo 55

La noche de anoche fue un suplicio, porque ella no salía de mi cabeza aunque intentara dormir. Nunca antes una mujer había invadido mis sueños con tanta intensidad y al mismo tiempo me arruinara así el corazón. Juraría que podía sentir sus dedos finos recorriendo mi piel como si fuera real. En mi im...

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