Capítulo 57

Por un momento hoy, juré que la vi. Entre la multitud, con un chocolate caliente en mano, justo afuera de la tienda en la esquina. Me acerqué, y no... no era ella. Me sentí tonto. ¿Decepcionado? Tal vez.

Ya pasó una semana desde que Trinity y yo terminamos de verdad.

Estoy de vuelta en el ruedo.

...

Inicia sesión y continúa leyendo