Capítulo siete

A la mañana siguiente, Livy se sentó en su cama, toda vestida para ir a la escuela. Eran las 7 a.m., lo que significaba que aún tenía quince minutos para ella sola. Abrió su mochila y sacó una hoja de papel, sus ojos fijos en la opción de música.

Lisa la estaba observando y, cuando ya no pudo conte...

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