Capítulo 102

Amelia

Cuando desperté a la mañana siguiente, la luz del sol se filtraba a través de mis cortinas. Mi fiebre había cedido, dejándome débil pero lúcida. Miré mi mano, notando la marca de la aguja donde había estado el suero. Fragmentos de la noche anterior volvieron a mi mente—el doctor, la enfermer...

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