EPÍLOGO

El sol colgaba bajo en el cielo, bañando con un cálido tono dorado el pequeño pueblo de Willow Creek. Los vibrantes colores del otoño habían invadido las hojas, pintando el paisaje en tonos de carmesí y ámbar. Mientras Emily estaba de pie en el porche de la vieja casa de madera que una vez perteneci...

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