Capítulo 40

París había seducido a Charlotte con su encanto —la forma en que la luz dorada besaba los edificios al atardecer, cómo el aire parecía perfumado de posibilidades—, pero la inesperada llamada de Melvin hizo añicos su ensoñación como cristal contra piedra. Su voz, profunda y autoritaria a través del t...

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