Capítulo 46 Molestando sin descanso

Karen notó la expresión pensativa de Victoria y preguntó alegremente:

—Entonces, ¿mi información fue útil?

—¡Absolutamente! —respondió Victoria con una sonrisa.

Karen extendió la mano de inmediato.

—¿Para qué es esto? —inquirió Victoria, sorprendida.

—Vamos, no doy información gratis. ¡Hablemos...

Inicia sesión y continúa leyendo