Capítulo 73

Leon sonrió con suficiencia, sabiendo que George ya había descubierto por qué estaba allí. No tuvo más remedio que tomar una taza de café y darle un sorbo.

—Este café está realmente bueno. Debe haber costado una fortuna, ¿eh?

George sonrió, todo engreído.

—Apostarías bien. Estos son granos de pri...

Inicia sesión y continúa leyendo