VEINTIUNO: LA FRIALDAD

POV DE FREDERIK

—Papá.

Me giré hacia el dueño de la voz que acababa de llamarme. Sin una sonrisa, miré al niño que acababa de entrar a mi oficina aquí en casa.

—¿Sí? —respondí sin emociones.

Noté su cambio repentino de emoción, una señal de que estaba siendo consciente de mi presencia.

Le estoy...

Inicia sesión y continúa leyendo