Capítulo 14 Lineas inexistentes

La señora Lua no me dejó venir sola, pero era obvio después de lo que pasó el otro día. Así que ahora ambas esperamos en la sala del consultorio ginecológico.

—¿Exactamente por qué estamos aquí?

—Porque necesito mi medicamento. –miento olímpicamente.

—¿En la farmacia a la que fuimos no lo tenían?...

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