Capítulo 102 102

El enfrentamiento, pero yo todavía no aparezco.)

El aire esa noche estaba espeso. Podía sentirse incluso desde las ventanas cerradas de la casa. No era niebla. No era humo. Era algo peor: era destino.

Tom salió antes del amanecer.

No me dejó acompañarlo.

No porque no quisiera.

Sino porque sabía...

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