Capítulo 36 36

Al alzar su mirada y encontrarse con la de él, todo fue un silencio sepulcral para ambos.

Rosie sintió cómo el calor le subía desde el pecho hasta las mejillas, un rubor traicionero que no podía controlar. Anoche había sido un torbellino: pasión desbordada, gemidos que escapaban sin permiso, man...

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