Capítulo 68 68

Máximus no apartó la vista ni un segundo de la abertura del vestido. Sus ojos recorrieron la línea de encaje y la seda de las medias que se asomaban tímidamente. El contraste del color de la lencería con la piel blanca de Rosie era, tal como él lo había imaginado, una verdadera tentación.

— Impe...

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