Capítulo 9

Punto de vista de Lina

En mi cuarto estrecho, por fin me permití respirar bien. Me temblaban las manos con violencia mientras sacaba con sumo cuidado el preciado vestido verde que Moros había conseguido para mí: una tela suave, de un tono que me recordaba a los bosques primaverales y a la libertad,...

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