Capítulo 12 12

Cuando volvió a casa quedó sorprendida. El hombre que supuestamente estaría encabronado, no lo estaba, era todo lo contrario. Eduardo estaba sentado en su lugar de la mesa, una mesa repleta de platillos altamente exquisitos y con olor agradable.

—¡Bienvenida a casa, directora! —Saludó. Se levantó d...

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