Capítulo 26 26

Eduardo le pidió a su mujer que si no se sentía cómoda con la presencia de los señores, que se fuera a la habitación. Lo que menos quería era que la volvieran a humillar.

—No. Yo soy la dueña de esta casa, por lo tanto, los recibiré. Además, no toda la vida correré a esconderme solo porque a ellos n...

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