Capítulo 33

La perspectiva de Julia

Pero nada pasó.

Los segundos se alargaron hasta convertirse en una eternidad mientras yacía allí, con la respiración atrapada en mi garganta. Finalmente, abrí los ojos para encontrar a Daniel encima de mí, su rostro una máscara de hermosa agonía.

Sus ojos se habían oscurec...

Inicia sesión y continúa leyendo