Capítulo 164

Ni siquiera supe en qué momento terminó. Lo único que sabía era que, al otro lado de la ventana, el cielo se había puesto terriblemente oscuro, difuminado bajo una capa de niebla, con apenas el rastro más tenue de luz de luna filtrándose.

—Levántate.

Alcé la mano. La tenía completamente entumecida...

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