Capítulo 225

Seguí su mirada y solo entonces me di cuenta de que el hombre que me hacía apretar la mandíbula con solo estar ahí estaba justo afuera de la habitación del hospital.

Había estado allí desde anoche. No se había ido ni una sola vez.

Mis dedos se aferraron al dobladillo de la bata de hospital hasta q...

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