Capítulo 250

El corazón se me subió a la garganta cuando una mano grande me jaló de pronto hacia atrás. Un grito empezó a brotar, pero su otra palma se me estampó sobre la boca.

Parpadeé y eché la cabeza hacia atrás. El sol poniente se reflejaba en sus ojos azules, haciéndolos ver deslumbrantemente brillantes, ...

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