Capítulo 101 Capítulo ciento uno

El tiempo se estiró mientras permanecían enlazados, respirándose el uno al otro, enredados en el después, su lobo apaciguándose lo justo para permitirle descansar.

Los dedos de Kaelani se deslizaron entre su cabello, caricias lentas y constantes, sosteniéndolo del mismo modo en que su abrazo la sos...

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