Capítulo 43 Capítulo cuarenta y tres

El cuerpo de Kaelani vibraba de poder.

Una oleada de energía la recorrió chisporroteando como un relámpago bajo la piel —salvaje, incontenible, viva.

Por primera vez en su vida, no se sentía inferior.

No se sentía indefensa.

Se sentía peligrosa.

Un gruñido bajo y gutural retumbó en su pecho —os...

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