Capítulo 51 Capítulo cincuenta y uno

Kaelani entró al comedor, un espacio más íntimo que el gran salón, aunque no menos impresionante. El techo abovedado estaba enmarcado por vigas de roble tallado, y los apliques de la pared brillaban con una luz cálida y parpadeante, complementando el impresionante candelabro que colgaba justo por en...

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