Capítulo 8 Capítulo ocho

El viaje fue silencioso, el tipo de silencio que presionaba contra los oídos. Jace conducía con precisión constante, con los ojos en la carretera, pero la tensión que irradiaba del asiento trasero era imposible de ignorar. Julian no había dicho una palabra desde que las puertas del hotel se cerraron...

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