Capítulo 35 35

—¿Quererme aunque mi trabajo deje de caber en Guadalajara?

La pregunta me acompañó tres días.

El viernes llegó con una reserva de treinta personas, dos proveedores retrasados y Lía anunciando a las seis de la tarde que, si yo miraba el teléfono una vez más, iba a freírlo.

—Solo estoy viendo la hora....

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