Capítulo 52 52

—Sí quiero ir.

Hubo un silencio al otro lado.

—Repítelo.

—No abuses.

—Elena.

—Quiero ir contigo a Puebla.

Adrián soltó una risa.

—Perfecto.

—No es por ti solamente.

—Claro.

—Tengo setenta y dos horas obligatorias fuera del restaurante.

—Qué coincidencia tan conveniente.

—Y si haces un comentario más...

Inicia sesión y continúa leyendo