Capítulo 64 64

—Que no sea siempre yo quien vuelva.

Miré nuestras manos sobre la mesa.

—Eso es justo.

Adrián levantó un poco las cejas.

—Esperaba más resistencia.

—Dame cinco minutos.

—Ahí está.

Le quité la hoja.

—Si aceptas, yo tendría que ir más.

—Sí.

—No un fin de semana cada dos meses.

—No.

—Y tendría que apre...

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