Capítulo 134 003

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Era lo más profundo de la noche y, aun así, el dormitorio de Amelia vibraba con una energía silenciosa. Caminaba despacio de la cama al tocador y de vuelta, con el teléfono pegado a la oreja. El corazón todavía le latía con fuerza por los acontecimientos inolvidables de la noche, y su mente rep...

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