Capítulo 227 096

La mañana del DOMINGO llegó luminosa y fresca, con el suave resplandor del sol colándose por las ventanas y el tenue canto de los pájaros afuera. Dentro, la casa estaba llena del caos dominical: los gemelos corriendo de un lado a otro, intentando atrapar calcetines, zapatos y lo indispensable de últ...

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